Lavalle Gerardo
Traumatología y Ortopedia

GENERALIDADES DE LAS FRACTURAS
1. FRACTURAS
Es una lesión ósea ocasionada por un golpe con la suficiente energía para romper un hueso del cuerpo. Cualquier hueso del cuerpo se puede fracturar (fracturas en el hombro, brazo y antebrazo, mano, muslo, pierna, etc.) y cada uno es tratado de manera diferente, desde una inmovilización con yeso hasta una cirugía para reparar la fractura. Dentro de las fracturas más comunes están las siguientes:
1. Fracturas de clavícula


Las fracturas de clavícula representan del 10 al 16% de todas las fracturas del sistema óseo y son las fracturas más frecuentes de la infancia. Afectan fundamentalmente a su tercio medio (75%) y no suelen producirse por impacto directo sobre ella, sino, por una caída sobre el hombro, el cual transmite la fuerza deformante hacia la clavícula produciendo su fractura. Este tipo de lesión es característico de aquellos deportes que pueden provocar impactos violentos sobre el hombro como caídas desde bicicleta, motocicleta, patines o deportes de contacto como hockey sobre hielo, futbol americano, etc. El tratamiento es la mayoría de los casos es observación y con un cabestrillo que le de reposo al hombro, solo en circunstancias especiales necesita de cirugía.

2. Fracturas de la muñeca


La articulación de la muñeca une las regiones del antebrazo y la mano implicando la porción inferior del cúbito y radio así como los huesos del carpo. Las fracturas del radio distal son las más frecuentes de la extremidad superior. En gente joven se asocian a traumatismos de alta energía como accidentes de tráfico, caídas desde altura o accidentes deportivos. En el anciano la pobre calidad del hueso a este nivel (osteoporosis) hace de esta región un lugar muy susceptible de fractura con una simple caída de su propia altura. El paciente anciano se beneficia habitualmente del tratamiento conservador con fibra de vidrio. En el paciente joven el desplazamiento suele ser difícilmente manejable con inmovilización con yeso por lo que es frecuente la realización de una pequeña intervención para la recuperación anatómica de la muñeca pudiendo reincorporarse a su actividad habitual en el menor tiempo posible y con el menor riesgo de complicaciones.

3. Fracturas de la mano


Las fracturas de los metacarpianos y las falanges suponen el 10% del total de todas las fracturas y más de la mitad se deben a accidentes laborales. Es indiscutible la importancia que tiene una mano en nuestra vida diaria, por tal motivo, en la actualidad los tratamientos van dirigidos a una pronta recuperación a través de procedimientos mínimamente invasivos que permitan una movilización precoz y una reincorporación a la actividad cotidiana lo antes posible.


4. Fracturas de la cadera


La pelvis articula con la porción superior del fémur dando lugar a la articulación de la cadera. Las fracturas de la cadera con involucro pélvico se deben principalmente a impactos de alta energía y en pacientes jóvenes. Las que involucran solo el fémur, representan el tipo de fractura más frecuente en la edad avanzada y debido a mínimos traumatismos a causa de la osteoporosis a este nivel. Debido a lo incapacitante que son estas lesiones para la tercera edad, el objetivo del tratamiento va dirigido a la reanudación lo antes posible de la marcha, misma situación aplica para la gente joven.

5. Fracturas del tobillo

La articulación del tobillo une la pierna con el pie. Es un área muy susceptible de recibir lesiones de dos tipos; alta energía en accidentes laborales o de tráfico o de baja energía en el ámbito deportivo por mecanismos de torsión, características de deportes de salto y giro como fútbol, basket, monopatín, volley, artes marciales, etc.
Las lesiones del tobillo, como en general de todas las articulaciones del esqueleto, requiere una reconstrucción anatómica para evitar la rigidez articular por lo que se realizará una cirugía rápida y mínimamente invasiva para reincorporar al paciente lo antes posible a su actividad previa.



6. Fracturas del pie


La región del pie es un conjunto de huesos y articulaciones que soportan el peso de todo nuestro cuerpo al caminar. Es una región sometida a carga constantemente salvo cuando no caminamos, es por ello que su rápida recuperación es indispensable.
El pie a su vez se divide en tres partes: retropié, mediopié y antepié y cada región sufre sus lesiones características. En el deporte las lesiones del pie son muy frecuentes debido a la implicación de éste en la mayor parte de ellos. Por lo general las fracturas del pie responden correctamente al tratamiento conservador reservando la cirugía para aquellas lesiones complejas o en circunstancias especiales.


Dr. Gerardo Lavalle Garcés
Traumatología y Ortopedia