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Lavalle Gerardo
Traumatología y Ortopedia
DOLOR ESPALDA BAJA (LUMBALGIA)
LUMBALGIA Lumbalgia es el dolor de espalda baja, y es uno de los tres motivos de consulta más frecuentes para un traumatólogo ortopedista, es tan frecuente que se ha convertido ya en un problema social debido a los altos costos que consume la atención de éste padecimiento. En gente joven, el dolor lumbar generalmente se origina de manera súbita y secundario a un movimiento forzado, algún golpe o situación sin importancia que a la larga se hace crónico y progresivo. En los adultos mayores, la degeneración o desgaste de la columna, es la causa más frecuente de dolor lumbar crónico. Con una atención oportuna, sobretodo en pacientes jóvenes, es posible evitar que éstos progresen hacia y dolor lumbar crónico de difícil tratamiento. El cuadro inicial de Lumbalgia, generalmente es autolimitado y hasta un 90% de los pacientes mejoran dentro de las primeras 4-6 semanas. Al paciente se le debe insistir en iniciar sus actividades laborales tan pronto como el dolor se haga tolerable, aunque no ceda del todo, ya que eventualmente desaparecerá, y recomendar cuidados de higiene de columna y prevención, mencionar también que ya teniendo un episodio de Lumbalgia, tendrá un 50% de posibilidad que presente otra vez dolor lumbar en algún momento de la vida. En la mayoría de las veces, el dolor no tiene un origen patológico de importancia, sin embargo debe de ser estudiado y descartar una patología mayor. El manejo inicial de un dolor lumbar debe de ser siempre en un principio conservador, con medidas sencillas como analgésicos orales o intramusculares, fisioterapia, etc., a menos que exista evidencia de daño neurológico en la exploración física, el interrogatorio y la exploración física adecuado proporcionará en la mayoría de las veces un diagnóstico acertado, posteriormente de acuerdo a los hallazgos, radiografías o algún otro estudio complementario se solicitará para completar el diagnóstico. Cuando existe un compromiso radicular (neurológico) o se demuestra que algún nervio está pellizcado, se deberá contemplar el manejo quirúrgico, no sin antes intentar el manejo del dolor con medidas invasivas no quirúrgicas como los bloqueos terapéuticos, los consisten en la inyección de medicamentos en la columna, ya sea articulaciones, disco, espacio epidural, etc., a través o guiados por imagen, es un procedimiento con buenos resultados, ambulatorio y no costoso. En algunas ocasiones, el dolor lumbar se debe a contracturas musculares crónicas o no tratadas, que irradian el dolor a los miembros pélvicos, sin esto querer decir que existe compromiso radicular, si no que se produce una neuritis química por los medidores inflamatorios que se segregan cuando hay dolor, en estos casos el manejo es con fisioterapia intensiva y en ocasiones de debe de infiltrar los grupos musculares para ayudar al inicio temprano de la rehabilitación física. Se debe completar un estudio de dolor lumbar con radiografías simples, RMN, electromiografías, TAC, entre otros, ya que bien indicados, aportan gran información para integrar un diagnóstico oportuno. Siempre se trata de dejar al final los procedimientos quirúrgicos a menos que tengan alguna indicación absoluta como daño radicular, fracturas, hernias de disco extruidas, etc. La rehabilitación física es fundamental para la buena evolución del dolor lumbar, ya sea en casos sencillos de síndromes miofaciales lumbares o inclusive en pacientes postoperados.
Dr. Gerardo Lavalle Garcés Traumatólogo Ortopedista Genesis 98.1 Programa “Entre tú y yo” sábado 26-12-09
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