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Lavalle Gerardo
Traumatología y Ortopedia
INFLAMACIÓN DE TENDONES (TENDINITIS)
TENDINITIS. La definición del término “tendinitis” literalmente es la inflamación de los tendones. Cualquier tendón de nuestro cuerpo es susceptible a inflamarse. Los tendones son estructuras anatómicas correspondientes a los músculos que sirven como origen o inserción en los huesos del cuerpo, todo músculo tiene un tendón de origen y uno de inserción, los cuales están fuertemente unidos a los huesos y recubiertos por una vaina, llamada vaina tendinosa, que sirve como alimento para el tendón, protección para mantenerlos fuertes, para mantenerlo fuera de contacto directo con otras estructuras anatómicas adyacentes. El anclaje de los tendones a los huesos es extremadamente resistente, tanto que en ocasiones en casos de traumatismos importantes, el tendón antes de romperse, se avulsiona con un fragmento óseo, provocando una fractura por avulsión. Los tendones también están separados del contacto óseos por unas estructuras en forma de bolsas virtuales llamadas bursas, las cuales son también susceptibles a lesionarse o inflamarse. Existen varios ejemplos como tendinitis de la pata de ganso, tendinitis peronea, tendinitis bicipital, tendinitis del Aquiles, entre otras, siendo las mencionadas las más frecuentes. La inflamación de los tendones o tendinitis puede presentarse en cualquier población, siendo más frecuentemente encontrada en deportistas y adultos mayores, con dos picos de presentación entre los 15 y 30 años y por arriba de los 50 años. El origen de la tendinitis puede se traumático o atraumático, agudo o crónico. Asociado a lesiones ligamentarias u otras enfermedades sistémicas como artritis reumatoidea, lupus, enfermedades de la colágena, entre otras. Los principales signos y síntomas varían de acuerdo a la causa de la tendinitis, por ejemplo, si es traumático agudo pues se presentará con edema del área lesionada, dolor e incapacidad para realizar la acción muscular del tendón involucrado. En ocasiones se presenta un movimiento forzado del tobillo, por ejemplo, y al no realizarse una exploración física adecuada, se pasa por alto la lesión de los tendones peroneos, que son los más frecuentemente lesionados en un tobillo, se diagnostica solo un esguince simple, y al no recibir un buen tratamiento, pasadas 2 o 3 semanas sobrevienen las complicaciones por un mal diagnóstico y mal tratamiento, convirtiéndose en una lesión crónica. En los procesos crónicos, por ejemplo en la artrosis de rodilla en donde se va desarrollando una deformidad en varo (rodillas arqueadas) los tendones de la cara interna de la rodilla sufren una contractura (tendones de la pata de ganso) y se convierte en una tendinitis crónica por sobrecarga la cual se caracteriza por dolor intenso, enrojecimiento, incapacidad para apoyar correctamente y aumento en la deformidad de la rodilla, lo cual lo vuelve un problema muy incapacitante. Estos son ejemplos de procesos agudos o crónicos donde pueden estar involucrados los tendones. El diagnóstico es sencillo, ya que en la mayoría de las ocasiones, la exploración física y un interrogatorio intencionado arroja el diagnóstico. En ocasiones, es necesario el uso de una resonancia magnética para determinar el estado real del tendón o si se sospecha de una ruptura parcial o completa de alguna porción del tendón. La ecografía dinámica es un estudio económico y muy útil en el estudio de las tendinitis, principalmente en las traumáticas agudas. El tratamiento a su vez es simple si se diagnostica a tiempo o correctamente la lesión, consiste en analgésicos y desinflamatorios orales y una buena y oportuna rehabilitación física. Sin embargo en ocasiones es necesario ser un poco más agresivos en el tratamiento, por lo que se tiene que usar un método invasivo, en consultorio o en urgencias de infiltrar con medicamentos directamente al tendón o a su vaina tendinosa, para ayudar a una más rápida y eficaz evolución y poder iniciar más pronto la rehabilitación física. Las infiltraciones consisten en introducir medicamento directamente a la vaina del tendón y alrededor, para que este medicamento se deposite alrededor del tendón y ejerza una acción desinflamatoria directa y rápida. Es un procedimiento sencillo, que se realiza en el consultorio y económico. En tendinitis crónicas, es donde mejor aplica y mejor funciona, muchas veces se pueden evitar procedimiento más invasivos, si las infiltraciones son bien indicadas y diagnosticadas a tiempo. La clave está en realizar un diagnóstico temprano, esto se logra cuando el paciente no deja pasar mucho tiempo al presentar síntomas, y acuden a tiempo a consultar, o en ocasiones sufren un mal paso o una caída que no le prestan importancia y acuden a consultar 2 o 3 semanas después cuando el problema se convierte en crónico. Los tratamientos quirúrgicos son raros, sin embargo pueden suceder, principalmente cuando la lesión es aguda o existe una ruptura traumática de algún tendón, como por ejemplo el tendón de Aquiles, el tendón del bíceps, entre otros los cuales son sujetos a reparaciones quirúrgicas con medios poco invasivos o por microcirugía. Dr. Gerardo Lavalle Garcés Traumatólogo Ortopedista Genesis 98.1 Programa “Entre tú y yo” sábado 19-12-09
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